La COP30 en Belém (2025) evidenció la distancia entre la urgencia científica y las decisiones políticas, con avances en transición justa y adaptación, pero bloqueos en financiamiento y eliminación de fósiles. América Latina y Centroamérica aparecen como regiones altamente vulnerables, con recursos limitados frente a impactos desproporcionados.
Guardianas de la red de la vida reúne las voces, experiencias y reflexiones de mujeres de distintas generaciones y territorios que defienden el agua, los bosques, los manglares, las comunidades y los cuerpos frente a las violencias patriarcales, la crisis climática y los proyectos extractivos.